Txt: Lucio Altani.
Fotos: cortesía de www.lavoz.com.ar
Uno de los festivales más importantes de América Latina, cumple un año más. En esta ocasión demostró que esta creciendo y creciendo bastante bien. Se notó el cambio de sede y se vislumbro un avance pero sobre todo, un futuro mucho más notable que su presente. Se ve mucho más prometedor.
En el Aeródromo de Santa María de Punilla, la nueva casa del festival argentino, fue la sede perfecta para los tres día de insesante música. El viernes, tras una mañana gris y con amenaza de lluvia (que bien dice la leyenda, sin lluvia no hay Cosquín), que se olvidaría pronto para darle paso al festival.
Viernes.
El día no pudo empezar de mejor manera, Cola de Pato, Maltrato y Emmanuel Horvilleur pusieron lo mejor de su repertorio para enloquecer a los miles de visitantes que desde temprana hora se dieron cita. Realmente el extra lo dio el ex Illya Kuryaki. Lo mejor de su repertorio acompañado de un show apabullante fueron muestra de la calidad que tiene como solista.
Por la tarde la nota fue Calle 13, que sigue demostrando que su ritmo ha inundado toda Latinoamérica. Con sus gritos de protesta y sus ritmos pegajosos, los puertoriqueños dieron de que hablar.
De este primer día también destacaron las actuaciones de La Vela Puerca, Attaque 77 y Babasónicos. Los uruguayos en primera instancia dieron como siempre un gran show, lleno de nostalgia y algunas canciones nuevas. Attaque y Babasónicos, son hijos del festival y por lo tanto no dejan de llevar público seguro a sus presentaciones. Ambas agruapaciones muy bien en el escenario, muchos nuevos adeptos y, en particular, un Adrian D'Argelos que parece no perder energía mientras los años pasan de lado. El estreno de un nuevo sencillo de los Babasónicos provocó una lluvia de aplausos.
Ya más cercanos al cierre se presento Massacre que lleno de punk a los asistentes del Cosquín. La fiesta quedo lista para que Las Pelotas pusieran el cierre perfecto para el primer día en el festival. La nueva casa estaba lista y todavía faltaban dos días de música.
Sábado.
El sábado fue el día del reggae en el Cosquín. Los Cafres, Fidel Nadal y Los Pericos fueron los que pusieron en alto la bandera del género que Marley donará al mundo. La gente se agrupo en demasía para disfrutar lo mejor de las bandas de reggae. Como siempre todas excelentes y dejaron la sonrisa grabada en el público que no paraba de llegar a la nueva casa del Cosquín Rock.

Uno de los debuts más interesantes se dio también en este día. Ciro Pertusi estreno disco y hay poco que decir del mismo. La ex voz de Attaque 77 se mostró sin miedo al solitario y con un material que destaca de lo que el mercado argentino tiene en la actualidad. La Jauría de Ciro Pertusi levantó el ánimo.
Para ir redondeando el sábado, Luis Alberto Spinetta tomó el escenario y puso lo mejor de su histórico repertorio a la disposición del público cordobés. Aplausos, solo aplausos recibió El Flaco. Lástima de los festivales que carecen de intimidad, escuchar a Spinetta amerita hacerlo a oscuras y dejarse llevar por su música.
El final del intenso día llego de la mano de Skay y el maestro Charlie García. Skay puso a bailar a todos, la multitud gastaba sus últimos alientos entre gritos y círculos de baile. Mientas el maestro García no hacia más que demostrar el por qué del mote. Vestido de gala demostró porque su música no tiene edad y trasciende generaciones.
El segundo día termino y aún faltaría el cierre del festival, la lluvia no aparecía por ningún lado y estábamos listos para terminar la titánica labor de vivir tres días de la mejor música.
Domingo.
Con un cansancio tremendo, pero muchas ganas de seguir, arrancamos el tercer día de actividad. El metal se hizo presente y, a pesar del tremendo calor, muchos salieron vestidos de negro, ¡una locura!, pero valía la pena, Tren Loco y Almafuerte tocarían en el escenario y eso de verdad era para verse.
En otro lado del festival Los Gardelitos eran el preambulo perfecto para que Kapanga se presentará. Sin demeritar a nadie pero esa combinación fue una autentica bomba. El cansancio se hacia presente entre los que compraron abonos para los tres días, pero las caras de felicidad no desparecían. Para continuar la venía musical (y la felicidad de un servidor) los uruguayos de No Te Va a Gustar rompieron el escenario y demostraron que son queridos en esta región argentina.
Ya para el final Las Pastillas del Abuelo continuaron con la fiesta que habían empezado los uruguayos. Los comandados por Piti Fernández no han perdido ni un apice de su excelente sonido, siguen siendo de lo más gros de estas tierras. Estos tres días de música merecían un final a la altura de todo el entorno. Ciro y Los Persas pusieron el cerrojo a esta edición del Cosquín Rock. Tocaron parte de su material pero también se dieron el lujo (y que bueno por nosotros) de tocar algunas canciones de Los Piojos. Sencillo, impactante e inolvidable.
Con esto se dio por finalizado una edición más del Cosquín Rock, un saludo desde la hermana República Argentina para todos los lectores mexicanos, por acá tuvieron muchos connacionales que seguramente llevarán algún recuerdo de los muchos que había disponibles.




