
Txt: Gus Galván.
Fotos: Abril "O'Neil" Tovar.
Noche de copetes y crenolinas. El Lunario del Auditorio Nacional se convirtió en un viaje al pasado donde adultos y jóvenes se unían en los círculos de baile. Tres grandes agrupaciones del movimiento rockabilly dieron lo mejor de sí durante las casi tres horas que duro el evento.
Los primeros en subir al escenario fueron Los Pardos. Agrupación más tirada al psichobilly que, a pesar de ser la menos experimentada de las tres, demostró que están listos para cosas más grandes en su carrera. Nos deleitaron con clásicos de la agrupación como "Bajo el manto de la noche", "Don Nadie" y también nos presentaron algunas canciones que vendrán en su segundo material, aún sin fecha de salida. Los Pardos se despidieron entre aplausos y el clásico grito solicitando una canción más, dando paso a una gran manta que nos dejaba entrever un tejado.
Continuaron Los Gatos, la legendaria agrupación de rockabilly. Ya con más de 20 años en los escenarios, estos felinos saben muy bien como encender a su público. Entre gritos y bailes, Los Gatos aprovecharon para presentar a su nuevo guitarrista, el cual se comportó a la altura de la banda. Con canciones como "Bertha Lu", "Inadaptado" y "Mil Heridas" lograron de los mejores momentos de toda la velada. Bien por este trío legendario que vuelve a demostrar que el rockabilly no ha muerto.
Para cerrar la noche, las luces se apagaron para dar paso a los Rebel Cats. Este grupo será el encargado de llevar el rockabilly al Vive Latino 2011, un gran premio para sus años de esfuerzo. Empezaron la noche mostrandonos un poco de lo que vendrá en su siguiente disco, a lanzarse precisamente el día de su presentación en el Foro Sol. Continuaron con un pequeño set de covers, algunos de ellos tocados en versión acústica. Finalizando con un repertorio de hits que han hecho a esta agrupación una consentida. Destacaron "Rockabillear", "Hombre Lobo Adolescente" y "La Chica Rockabilly".
Una hermosa velada que por momentos nos hizo sentir un poco más cerca de nuestros padres e imaginar como sería verse diario con chamarra de cuero y copete en todo lo alto. Una hermosa noche que nos dejo los pies cansados de bailar.
