Txt: Alberto Torres
Fotos: André Dulche (Polvora.com.mx)
…si el guacarock es mexicano y lo mexicano chido, ¡todo el guacarock es chido!
Una buena dosis de sátira, albur, irreverencia, humor y por supuesto guacamole combinado con rock, fue lo que recibimos el viernes por la noche en el Teatro de la Ciudad, que con la característica puntualidad de los teatros, a las 8:00 pm el telón subió y significaba no sólo unirse a Botellita de Jerez en este concierto cómico y entretenido, si no también derrumbar esa barrera existente entre el público y los del escenario, la cuarta barrera.
Un buen consejo que tomamos para pasarla bien, fue el que la primer canción de la noche “Guacarock”, nos transmitió, alivianar para andar de reventón, la ropa hay que aflojar para sudar, girar y el cuerpo lubricar; no obstante, antes tendríamos que calentar motores, probar el sonido con “1 2 3 Probando”, la cual sirvió para tener un impecable sonido que perduró toda la noche.
Allá por el año 83, muchas personas, le mandaron y encargaron su corazón a Botellita de Jerez, pero los botellos, olvidaron cuidarlo de una pasión, la cual presenciamos la noche del 10 de junio con todos aquellos que vivieron y no en esa época, y fue el arrebato de entusiasmo y vehemencia ante la interpretación de canciones precisamente como “Guarda Mi Corazón” y la siguiente, “Saca” con la que nos sacamos de onda, no porque nos asaltaran unos reventados, sino porque dicha banda, tomó por asalto nuestro pensamiento y nos recordó su posición a favor de la legalización de las drogas.
Pero… ¿qué mejor que hacerse una ‘chaqueta’ y no la guerra, como bien nos recomendó Botellita de Jerez, al ritmo de cumbia de la siguiente canción de la noche? “Canción Para Un Armaño”. Pero antes de hacernos una chaqueta sería recomendable preguntar: “Tons Qué Mi Reina… ¿A Qué Hora Sales Al Pan? Una canción que sirvió para que algunas mujeres presentes en el concierto, subieran al escenario a denunciar a todos aquellos hombres que las piropean sin ningún pudor ni respeto alguno.
Botellita de Jerez se ha caracterizado por ser una banda de crítica, sátira y de posiciones hacia temas políticos, o bien, hacia temas de cotidianeidad en México, uno de ellos, la violencia, que con la reprobación y total desacuerdo hacia ella, la banda interpretó “La Guerra En Mi Casa” seguido de “Soledad” canción que forma parte del soundtrack de Naco es Chido. Sin olvidar el original sólo de El Mastuerzo con su batería forrada estilo peluche.
Pero a pesar de que la respuesta de la gente era paulatinamente más cálida, los aplausos y chiflidos de vitoreo eran más bulliciosos, la banda y todos nos preguntamos “¿Dónde está José?” fue a chiflarle a su mausser que todo está bien, pero no es así, porque como bien diría el trío de guacarocker’s ¿qué sería de los gringos un día sin los mexicanos?
“Te Gusta A Ti Este Son” nos remontaba a la época en la que Sergio Arau dejaba la banda y entraban el Sr. González en las percusiones y Santiago Ojeda en la guitarra, hijo del negro Ojeda, análogo a lo que pasó esa noche en el escenario, cuando dichos invitados especiales pisaron el escenario para tocar esa “Luna Misteriosa” y “Niña De Mis Ojos” esta última compuesta en honor a la primer hija del Mastuerzo, con las cuales se percibía un ambiente de nostalgia y melancolía a luz tenue morada.
Trayendo de vuelta el humor nos sometimos a clases de inglés con “Oh Dennis” para después con “Soy Adicto” declararnos adictos, al entrarle a todo, al ser consumidores y no poder rechazar lo que nos ofrecen, no al menos a lo que Botellita de Jerez nos ofreció en aquella velada.
“De Tripas, Cuajo y Corazón” fue un homenaje a idealistas como Eugenio Toussaint, Rockdrigo González, Salvador Ojeda, Jorge Reyes Carlos Monsiváis y Rita Guerrero que como diría Armando Vega Gil, se nos han adelantado.
El poema recitado por el Cucurrucucú, “Quiero Darte Un Besito”, “Charrocanroll”, “El Guacarock De El Santo” con la cual los botellos se pusieron las alusivas máscaras al igual que otros dos asistentes que fueron invitados a subir al escenario y rifársela bailando como consejo de el Uyuyuy, fueron las rolas que sirvieron de antesala al cierre del concierto.
En lo que sabíamos si la güera oxigenada pichaba, cachaba o bateaba sonó “El Guacarock De La Malinche” seguido de “EL Tlalocman”, con un característico performance cortesía de Armando Vega Gil, Sergio Arau y Francisco Barrios, al más puro estilo de la cultura prehispánica, excepto por las caguamas que utilizaron en remplazo de los caracoles.
“De Fábula” y el hit, “Alarma A La De Tos” cerraron el concierto con los invitados especiales de vuelta en el escenario ante el Teatro de la Ciudad de México que lucía lleno y cada uno de sus asistentes de pie ante una de las bandas que ha influido de manera importante en la escena del rock nacional.



