
Noche de rockabilly, noche de baile y fiesta. Los
mininos copetudos hicieron su aparición cercana la media noche, como buenos felinos. El público, ataviado para la noche rockabillera, se acercaba al escenario y buscaba pareja para ponerse a bailar. La bienvenida la dio Vincet avisando a los asistentes que presentarían canciones nuevas. El contrabajo empezó las notas y la noche se lleno de baile.

Por todos lados veíamos parejas buscando un espacio para convertirlo en pista de baile. Los copetes dominaban la noche y las faldas giraban con los compases de los tres mininos. Lo mejor de la noche no fue escuchar las nuevas canciones, no; lo interesante fue ver la confianza y la calidad que están tomando Los Rebel Cats, su show promete, y promete mucho. Levantan la mano para ser una recomendación en el próximo Vive Latino.

En lo musical nos regalaron un recorrido entre sus dos discos de estudio y canciones nuevas, se nota el empeño y la integración que ya tienen como trio. Me gusto mucho lo que hicieron y demostraron porque siguen siendo uno de los favoritos de la
banda rockabillera capitalina. Son mininos de abolengo.