
Conforme pasa el tiempo los conciertos en la Ciudad de México suben de intensidad y de muy buena calidad, el domingo por la noche tocó el turno a Kashmir banda danesa integrada por el vocalista y guitarrista Kasper Eistrup, el bajista Mads Tunebjerg, el tecladista y guitarrista Henrik Lindstrand y el baterista Asger Techau; quienes vienen haciendo música poco más de quince años.
En punto de las 20:00 horas sale al escenario un DJ que ni siquiera sé cómo se llama, lo cierto es que su intervención fue muy desafortunada, la verdad no mezclaba mal pero no era para abrirle a Kashmir, treinta minutos bastaron para que la gente de manera elegante lo bajará y siguiera la espera por los músicos daneses.

Alrededor de las 21:00 horas comenzó a escucharse una canción parecido a un rito nativo, la cual duró cerca de cinco minutos enseguida de esto subieron los tan esperados y anhelados Kashmir, entre la multitud enardecida se dio inicio a la tan bella “Danger Bear” seguida de “Mouthful Of Wasps”, en ese momento me di cuenta de porqué esta banda es tan querida, y es que tienen una energía sorprendente, una sencillez y humildad para tocar sus instrumentos y que decir de la elegancia de sus canciones, comenzando con algo tierno para después darle paso a los guitarrazos y explosión de batería simplemente sonaban perfectos en su totalidad.

No deseo omitir, lo estupefactos que quedaron los integrantes al ver a la gente entusiasmada y es que la verdad los fans no paraban de cantar y bailar todas y cada una de su canciones, después del fabuloso inicio, siguieron canciones como “Kalifornia” “Melpomene” y “The Curse Of Being A Girl”, pero no fue sino hasta “Surfing The Warm Industry” cuando se sintió una conexión inmediata, el público se volvió loco; gritos, brincos y baile de cualquier forma hizo retumbar el recinto del José Cuervo Salón y no era para menos, el grupo danés independiente estaba ofreciendo una cátedra de un excelente y por demás increíble espectáculo.
Acercándonos al final del concierto, empezaron a tocar “Rocket Brothers”, y aunque pareciera que la gente se encontraba agotada no fue así, este momento fue tan emotivo que asemejaba el inicio del concierto, siendo esta rola justamente con la que se irían al encore.

La banda no hizo esperar mucho al público, el cual no paraba de corear su nombre, fue entonces que regresaron con “The Aftermath” la cual sonó muy bien ya que fue acompañada de la harmónica de Kasper, “Still Boy” y cerraron con “The Cynic”. A estas alturas del concierto los músicos dieron todavía lo mejor de sí, unos solos impresionantes de Kasper, obviamente acompañado por los demás integrantes que aunque no figuran como líderes, sino dan muestra de lo excelente que son como músicos.
De manera humilde y con un extraordinario concierto Kashmir vuelve a dejar a los fans mexicanos gustosos y atónitos, y es que no se le puede pedir más una banda como ellos, simplemente dejaron todo en el escenario y es algo lo cual el público mexicano está agradecido.
